La fidelidad es aquello que da confianza hacia una persona que nos entregamos, como decimos ciegamente y todo lo que diga se lo creemos, es tanta la confianza que tenemos que aunque nos digan lo peor de esa persona, nos vale porque sabemos es mentira para nosotros.
Pero llega un punto, donde nos damos cuenta las infidelidades que nos ha hecho esa persona, nos desarma el corazón en pedacitos que son imposibles de armar.
Lo único que deseamos es extinguir al desgraciado o desgraciada y le decimos aquella popular frase, "Que te perdone Dios porque yo no puedo" y nos apartamos y estamos con aquella furia que si lo volvemos a ver con esa persona sacaremos y diremos todo el veneno y maldiciones que llevamos adentro a modo de que se la lleve o traiga un camión de mudanzas porque es demasiada la carga.
Ahora miremos a la inversa, cuando nosotros somos los infieles, cuando fallamos y cometemos los errores hacemos cualquier cosa para que nos perdonen, movemos cielo y mar para dejar contenta a la persona que le hemos hecho daño. Ahí si queremos que nos perdone Dios y la persona.
Esto es la parte terrenal, ahora miremos la vida espiritual. Que tan fieles somos a Dios?
Hacemos lo que Dios manda o hacemos lo que pensamos es correcto para nosotros sin que esa sea su voluntad. Estaríamos dispuestos hacer una de esas misiones imposibles para nosotros que manda Dios?
La Biblia nos relata de un profeta llamado Oseas en el cual dice que Dios lo manda a casarse con Gomer y ella no es la puritana del pueblo, sino lo contrario es una mujer de la vida alegre y el obediente a Dios, toma a Gomer como su esposa y aparte tiene 3 hijos que no son de él.
Muchas veces nosotros cuestionamos a Dios por cosas que nos suceden sin saber que es su voluntad le preguntamos. Por qué me sucede esto a mí? Po que permites esta enfermedad? Y minimizamos a Dios por cosas que no debemos hacer, porque lo que nos está sucediendo es algo que se entenderá más adelante, usted obedezca y manténgase firme porque eso va pasar, no es permanente téngalo por seguro.
Luego se ve que Gomer estaba intranquila de serle fiel a Oseas, que decide regresar a su anterior vida.
Y vuelve otra vez Dios y le dice a Oseas ve ama a esa mujer y que regrese, me imagino que Oseas pensó esto es una locura, como voy amar a Gomer que no tiene sentimientos me ha destrozado, pero aun con eso continua obedeciendo a Dios va y la compra al proxeneta que era el encargado del lugar.
Esto es lo que entendemos nosotros al final, lo que estaba pasando Oseas era un entrenamiento para que el sintiera lo mismo que sentía Dios con el pueblo de Israel al cual Oseas tenía que profetizar lo que Dios mandaba a decir por todas las infidelidades que este pueblo cometía contra Dios.
Esto nos sucede a nosotros, como mencione al principio el no querer perdonar alguien que nos hizo algo, y si lo perdonamos muchas veces no es sincero, es un perdón fingido, muchos diremos es que no puedo me pisotearon, mancharon mi reputación, me vieron como lo último desagradable de este mundo, pero Dios te recuerda todas las infidelidades que has cometido contra El, te recuerda que él nos compró al proxeneta que es satanás con el sacrificio de Jesucristo en la cruz y si él nos puede perdonar, porque nosotros no lo podemos hacer, porque le damos tanta vueltas, sí sé que duele, pero también Dios le duele su corazón al ver cuando nosotros le damos la espalda y preferimos otras coas en vez de Él.
Perdonemos y ya no estemos con esas cargas, porque ya la carrera está a punto de terminar y debemos llegar a tiempo y no atrasarnos por todo ese equipaje que llevamos y nos deje sin premio por no ser fieles.

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